¿Por qué aparece una gotera si no está lloviendo?

Cuando aparece una mancha de agua en un techo, lo primero que suele pensarse es que existe un problema en la cubierta o en la impermeabilización.

Sin embargo, si la humedad aparece durante días secos o aumenta independientemente de la lluvia, el origen puede encontrarse dentro del propio edificio.

Una tubería, un desagüe, una bajante o incluso una instalación situada en la vivienda superior pueden provocar síntomas muy parecidos a los de una filtración exterior.

Una fuga puede desplazarse antes de hacerse visible

El punto donde aparece el agua no siempre coincide con el lugar donde se encuentra la avería.

El agua puede recorrer forjados, paredes, conducciones o falsos techos antes de aparecer en una habitación.

Por este motivo, una gotera en el salón podría tener su origen en un baño situado varios metros más lejos.

Antes de comenzar una reparación de impermeabilización es importante comprobar si la humedad cambia con el uso de las instalaciones de agua.

Señales de que podría ser una tubería

Algunas situaciones pueden hacer sospechar de una avería de fontanería:

  • La humedad aumenta aunque lleve varios días sin llover.
  • La mancha aparece debajo de un baño o una cocina.
  • Se escucha agua dentro de una pared.
  • La humedad aumenta cuando se utiliza una ducha o un sanitario.
  • Existe una pérdida continua aunque la cubierta esté seca.

También pueden aparecer manchas amarillentas, pintura desprendida o zonas permanentemente húmedas.

¿Qué conviene reparar primero?

Si existe una fuga activa, repararla debe ser el primer paso.

Impermeabilizar una pared o un techo mientras continúa entrando agua desde una tubería puede ocultar temporalmente el problema, pero la humedad terminará reapareciendo.

Cuando existe una pérdida importante de agua o riesgo de afectar a otras viviendas, puede ser necesario recurrir a un fontanero de urgencias en Barcelona para localizar y detener la avería.

Después de solucionar la avería debe dejarse secar la zona y comprobar si también existe algún defecto de impermeabilización que necesite reparación.

Diferenciar el origen evita reparaciones innecesarias

Una correcta diagnosis permite saber si el problema pertenece a la fontanería, a la impermeabilización o a ambas instalaciones.

Determinar primero de dónde viene el agua puede ahorrar trabajos innecesarios y evitar que la humedad vuelva a aparecer después de reparar los acabados.