Qué revisar en la instalación eléctrica después de una filtración de agua
Una vez detenida una filtración es habitual centrarse en secar paredes, reparar techos y solucionar los daños visibles.
Sin embargo, si el agua ha pasado cerca de una instalación eléctrica, existen elementos que conviene comprobar antes de considerar totalmente resuelto el problema.
La humedad puede penetrar en cajas de mecanismos, tubos, conexiones o luminarias sin que exista agua visible en el exterior.
El diferencial empieza a saltar
Uno de los síntomas que pueden aparecer después de una filtración es que el diferencial se desconecte aparentemente sin motivo.
Esto puede suceder si permanece humedad en algún punto de la instalación.
No es recomendable intentar reconectarlo una y otra vez sin determinar qué circuito está provocando el problema.
Enchufes e interruptores afectados
Un enchufe puede seguir funcionando aparentemente con normalidad aunque haya recibido humedad.
Eso no significa necesariamente que su interior esté completamente seco.
Cuando una pared ha sufrido una filtración considerable, puede ser conveniente comprobar los mecanismos eléctricos instalados en esa zona.
También deben revisarse interruptores, cajas de conexiones y cualquier elemento que se encuentre próximo al recorrido del agua.
Cuadro eléctrico y circuitos
Si la filtración ha alcanzado el cuadro eléctrico o sus proximidades, debe extremarse la precaución.
El cuadro concentra elementos de protección fundamentales para la vivienda.
Cualquier signo de humedad, corrosión, funcionamiento irregular u olor anormal merece una comprobación profesional.
Si después de una entrada de agua existen cortes, diferenciales que saltan, enchufes afectados o dudas sobre la seguridad de algún circuito, un electricista en Barcelona para averías urgentes puede comprobar la instalación.
No basta con esperar a que la pared se seque
Los materiales de construcción pueden tardar días en eliminar completamente la humedad.
Además, algunas conexiones eléctricas están ocultas dentro de paredes y techos.
Por ese motivo, que una mancha desaparezca no garantiza por sí solo que todos los componentes internos estén secos y en buen estado.
Solucionar el origen para evitar que vuelva a suceder
La última parte del trabajo consiste en eliminar la causa de la entrada de agua.
Si procede de una cubierta, terraza, fachada o junta deteriorada, será necesario reparar la impermeabilización.
Si procede de una tubería o bajante, habrá que reparar la instalación correspondiente.
Atender tanto la causa de la humedad como los elementos eléctricos afectados ayuda a reducir el riesgo de que la avería vuelva a repetirse.
